En las comunidades rurales de Namongou, Namatongou y Dampiongou (Togo), la agricultura es el pilar de la economía local, pero las familias enfrentan desafíos como la escasez de agua, la degradación del suelo y la falta de acceso a técnicas sostenibles. En este contexto, el proyecto «Promoción del derecho a la alimentación en la Región de Savanes (Togo) mediante la intensificación sostenible de las prácticas agroecológicas, cría de cerdos y formación», promovido y ejecutado por la Unión de Agrupaciones de Producción y Comercialización de Productos Agrícolas (UGPCA) y financiado por el Gobierno de Aragón con el apoyo e intermediación de Acción Social Católica, ha transformado la vida de 92 familias en 2025.
Contexto de la zona
Togo, ubicado en África Occidental, tiene una economía basada en la agricultura de subsistencia, con altos índices de pobreza en zonas rurales. Las comunidades beneficiarias se encuentran en la Región de Savanes, caracterizada por:
- Clima semiárido: con temporadas de lluvias irregulares que dificultan los cultivos.
- Degradación ambiental: deforestación y erosión del suelo.
- Falta de infraestructuras: acceso limitado a agua potable y herramientas agrícolas.
El proyecto abordó estos problemas con soluciones prácticas y sostenibles, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y la Agenda 2030.
Logros del proyecto
Agua para la vida: Perforación de 4 pozos con bombas solares, garantizando riego para huertos y reduciendo la dependencia de lluvias. Instalación de tuberías y bases para politanques, optimizando el uso del agua.
Empoderamiento agropecuario: Construcción de 5 pocilgas equipadas, mejorando la cría de cerdos como fuente de ingresos y dotación de aperos de labranza, bueyes y carros a 12 agricultores, facilitando el trabajo en el campo.
Sostenibilidad ambiental: Reforestación de 12 hectáreas para restaurar suelos y biodiversidad.
Formación clave: Capacitaciones en horticultura agroecológica, cría de cerdos, manejo de bueyes y técnicas contra la erosión, impartidas por especialistas locales.
Impacto tangible
Autonomía alimentaria: Los rendimientos agrícolas se duplicaron o triplicaron.
Reducción de conflictos: La pobreza disminuyó, mejorando la cohesión social.
Mujeres empoderadas: Ahora participan en la venta de cerdos y gestionan huertos.
Futuro
El proyecto representa un cambio significativo para la población local, no solo en términos de acceso a recursos, sino también en el fortalecimiento de sus capacidades. Gracias a la implementación de nuevas herramientas y tecnologías, las comunidades han podido mejorar sus condiciones de vida de manera tangible. Además, la formación recibida ha empoderado a la ciudadanía, permitiéndoles adquirir habilidades prácticas que les ayudarán a gestionar de manera autónoma estos recursos en el futuro. Este enfoque no solo aborda necesidades inmediatas, sino que también sienta las bases para un desarrollo sostenible y autogestionado en la región. Pese al éxito, 500 familias más necesitan apoyo y la UGPCA espera replicar el modelo con nuevos fondos.
En el siguiente vídeo, Noël Lamboni, presidente de la UGPCA y promotor del proyecto, explica su desarrollo.

